GLOBAL ENTREPRENEURSHIP MONITOR 2002.

Según el índice que mide la actividad emprendedora de España, que elabora el Instituto de Empresa bajo el patrocinio de la sociedad de capital riesgo Najeti, el 4,59% de la población española emprende alguna actividad empresarial. Este porcentaje se situó al nivel alcanzado en 2000, aunque se redujo un 27% respecto al registrado en 2001.

Dentro del panorama internacional, España se situó en el puesto número 28, de los 37 países encuestados, descendiendo desde el vigésimo puesto alcanzado en 2001. En este sentido, se observó que el 1,81% de la población japonesa emprendió alguna actividad, correspondiendo a Francia, Reino Unido, Italia, EE.UU y Argentina unos porcentajes respectivos del 3,20%, 5,37%, 5,90%, 10,51% y 14,15%.

Independientemente del período recesivo que vive la economía mundial, la dificultad para obtener financiación es el principal escollo que encuentra el emprendedor español para iniciar alguna actividad empresarial. Según Thibaud Durand, consejero delegado de Najeti, pocas entidades financian proyectos incipientes o en fase de arranque y menos del 2% de los nuevos proyectos obtienen financiación de la industria de capital riesgo. La primera fuente de financiación del emprendedor español continúa siendo su propio capital o el de sus familiares o amigos.

En el informe se pone de manifiesto que dos tercios de los emprendedores españoles inicia alguna actividad motivado por la detección de alguna oportunidad, mientras que el resto lo hace por necesidad. También se apreció una mayor motivación hacia la creación de empresas de servicios. Por último, destaca negativamente que el 28% de los emprendedores españoles sean mujeres.