EL TAMAÑO IMPORTA

Tras la burbuja tecnológica, los gestores de fondos (General Partners) están peleando por determinar el tamaño ideal que han de tener los nuevos fondos levantados. En este sentido, los inversores (Limited Partners) parecen estar dispuestos a finalizar relaciones con aquellos fondos que no ajusten el tamaño de los fondos a la baja. Grandes inversores institucionales como el sindicato de maestros de California, CalSTRS, han anunciado su intención de encontrar nuevos vehículos que canalicen sus recursos.

Los inversores se preguntan si en actual momento por el que atraviesa la industria es factible obtener tres veces el dinero invertido con fondos de 500 o incluso 300 millones de dólares. Parece cada vez más difícil conseguir esos retornos si no se adecua el tamaño de los fondos, especialmente para aquéllos más enfocados a empresas que se encuentran en sus primeras fases de desarrollo (early stage).

Desde comienzos de los años ochenta hasta mediados de la década de los noventa, prácticamente la totalidad de los fondos especializados en empresas incipientes o en crecimiento movilizaban recursos por debajo de los 150 millones de dólares. Fue en los últimos años del siglo XX, con el inicio de la última revolución tecnológica, cuando comenzaron a aparecer vehículos de 500 millones de dólares.

Según la opinión de experimentados inversores, los fondos de capital riesgo más rentables han sido de pequeño tamaño, como así demostraron los primeros fondos lanzados por Benchmark Capital y ComVentures, de 110 y 75 millones de dólares, respectivamente.

Idealmente, la inversión semilla o la primera ronda de financiación debe destinarse a conseguir los primeros objetivos marcados por la empresa para reducir el riesgo y aumentar la probabilidad de éxito. La siguiente remesa de capital debería separar las empresas ganadoras de las perdedoras. Si se inyecta a una start-up más capital del que necesita en un momento determinado, lo consumirá. Esto sucedió con numerosas puntocom, ahora desaparecidas, que recaudaban inicialmente sumas por encima de 10 millones de dólares injustificadamente.

Un ejemplo de inversión racional enmarcada en una época irracional fue Ebay, la compañía de subastas por Internet, que recaudó en las dos primeras rondas 3 y 5 millones de dólares, respectivamente. El tamaño del fondo que proporcionó los recursos era de 100 millones.

Resulta crítico diseñar el tamaño y el enfoque del fondo si se quiere comenzar a jugar sin desequilibrios. Luego queda lo más difícil, acertar el caballo ganador.

Para más información ver Venture Capital Journal, octubre de 2003.