EL MERCADO DE BONOS PUEDE CONDICIONAR LA COMPRA DE AUNA.

La operación diseñada por las entidades de capital riesgo interesadas en adquirir todo o parte del grupo de comunicación Auna, ha variado en el último mes. El motivo que preocupa tanto al consorcio formado por Providence, Carlyle, Blackstone y ONO como al liderado por KKR es el encarecimiento del mercado de bonos.

Desde el pasado 5 de mayo no se ha producido ninguna colocación de bonos de alto rendimiento y la rebaja de los rating de compañías como Ford y General Motors han reducido la liquidez de este tipo de emisiones. Esto ha arrastrado al resto de valores, ya que los inversores exigen que se pague un precio mayor por suscribir estas emisiones.

Desde una firma de capital riesgo inmersa en el proceso se indica que no hay problema en encontrar financiación, sino en pagarla. Las cuentas ya no parecen estar tan claras.

Los accionistas de referencia de Auna (Santander, Endesa y Unión Fenosa) también tienen claro que si las ofertas vinculantes no son satisfactorias la subasta se declarará desierta.

Por otra parte, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio no parece sentirse muy cómodo con la posibilidad de que alguna entidad de capital riesgo se haga con el control del Grupo Auna o alguna de sus filiales, Amena o Auna Telecomunicaciones. La escasez de inversores industriales en el proceso de venta y la posibilidad de que se especule con este activo son los dos pricipales motivos de recelo del Gobierno. Hay que recordar, que tan solo el cabeoperador ONO ha entrado en la puja por adquirir Auna Telecomunicaciones.

Entre las entidades de capital riesgo, quizá la que sería mejor visto por el Gobierno es Kohlberg Kravis Roberts (KKR) que ofreció 12.500 millones de euros por el Grupo Auna. En su lista de principios figura su estancia una media de siete años, habiendo permanecido hasta diez años en alguna participada. Este operador también matiza a los accionistas de Auna que, aunque una vez efectuada la inversión podría producirse un descenso del número de trabajadores de la empresa adquirida, en el largo plazo se incrementa considerablemente el número de empleados. Asimismo, KKR se comprete a mantener a parte de la cúpula directiva de Auna, encabezada por Joan David Grimá.