EL AUGE DEL SECTOR DE LAS CIENCIAS DE LA VIDA.

    El sector de las ciencias de la vida (Life Sciences), que engloba campos como el cuidado de la salud, la biotecnología, y que se traduce en la creación de nuevas vacunas, el estudio del genoma humano o el funcionamiento de las células proteínicas (proteotomics), emerge con fuerza en la actualidad tras un periodo de latencia durante gran parte de los años 90.

    Según los datos facilitados por Venture Economics, ha habido un significante crecimiento en las inversiones en este sector durante el segundo trimestre de 2001 en EE.UU., llegando a ocupar un 13,8% en las carteras inversoras, por el 3,95% que representaban en el mismo trimestre del año anterior. La prueba de que este mercado se encuentra muy vivo, la hayamos en la relativa facilidad con que se están preparando, cerrando o ampliando fondos, a pesar de las dificultades de la economía mundial, que por supuesto también ha salpicado a la industria del capital riesgo. Así, compañías como Frazier & Co o Venture Partners han cerrado recientemente fondos por valor de $400 y $500 millones respectivamente (74.000 y 92.500 millones de pesetas); MPM Capital, Sanderlig Ventures y Schroder Ventures International se preparan para el lanzamiento de los suyos por varios cientos de millones de dólares; o la asociación californiana CalPERS, ha agrandado el tamaño de su cartera de inversiones hacia el cuidado de la salud de $100 millones a $1000 millones (de 18.500 a 185.000 millones de pesetas aproximadamente).

    La pregunta que se formulan los profesionales, es, si esta ebullición tendrá continuidad en el tiempo, o será el refugio temporal del capital, alejado de otros sectores que se encuentran a la baja, como ha sucedido en otras ocasiones. Hay quien piensa que el crecimiento del sector es la consecuencia natural del descenso experimentado por las inversiones en Internet. Esta vez, existe una percepción de entusiasmo alimentada por los resultados publicados en junio de 2000 referentes al estudio del genoma humano y los avances en el estudio de células proteicas. Sin duda, la tecnología está haciendo que el sector acelere las investigaciones y los resultados y sea percibido por la gente como algo más palpable.

    El sector de las ciencias de la vida reúne ciertas peculiaridades que han de ser tomadas en consideración. Una de las principales características de las compañías de este sector, es el mayor periodo de maduración, y por tanto mayor tiempo necesario para ser desinvertidas que requieren. Uno de los motivos de ello, son las trabas regulatorias inherentes al sector, que puede retrasar varios años la aprobación de venta de un producto por parte del gobierno. Este hecho hará que la industria del capital riesgo se aleje de las rápidas ganancias obtenidas por las empresas puntocom a través de los anómalos fondos que captaban capital, invertían y generaban retornos en tan solo dos años, y se vuelva a los tiempos tradicionales.

    Otra característica de estas compañías es su mayor necesidad de capital para desarrollarse, pudiendo necesitar entre $30 y $60 millones para ser lanzada a los mercados de capitales. También podría destacarse el mayor tiempo de estudio que requieren antes de invertir en ellas.

    Por otro lado, existe un cierto grado de escepticismo sobre si las sociedades de capital riesgo serán capaces de mantener un adecuado nivel de compromiso, dadas las condiciones anteriormente mencionadas, y si la inexperiencia de algunos agentes de la industria, atraídos por el potencial del sector, revertirá en un incremento en las valoraciones de estas compañías.

    Parece lógico pensar que la acogida que debe tener por parte de Wall Street las compañías producto de las ciencias de la vida, es propicia, si pensamos en los beneficios que pueden aportar al desarrollo de la humanidad en un breve espacio de tiempo.