LA EMPRESA FAMILIAR ACORTA SU VIDA.

En el III ciclo de la empresa familiar, celebrado recientemente en Barcelona, se pusieron sobre la mesa algunas de las dificultades por las que atraviesan este tipo de empresas. Un dato preocupante parece indicar que la vida media de la empresa familiar se redujo de 30 a 20 años en la última década, previendo reducirse hasta los 10 años en 2020. Además, se subrayó que más de la mitad de las empresas que se crean en la actualidad fracasan.

Una mala planificación de la sucesión, la falta de formación, la limitación a los mercados nacionales o el rechazo a la entrada de profesionales ajenos a la familia son algunos de los factores que lastran el buen desarrollo de este tipo de empresas.