LA COMISIÓN EUROPEA MODIFICA LOS PARÁMETROS QUE DEFINEN LA PYME.

La Comisión Europea ha establecido unos nuevos parámetros financieros que delimitarán legalmente a las microempresas, pequeñas y medianas empresas (PYME) a partir del 1 de enero de 2005. Según los nuevos criterios, se considerará como mediana empresa aquella que alcance una facturación menor o igual a 50 millones de euros, frente a los 40 millones de euros vigentes, o que tenga un balance general menor o igual a 43 millones de euros (antes 27 millones de euros). Para ser considerada como pequeña empresa, las cifras han ascendido a 10 millones de euros para ambas partidas, frente a los anteriores 7 y 5 millones de euros de facturación y balance general, respectivamente. Por último, para las microempresas los límites se han fijado en 2 millones de euros en ambas partidas.

Con relación a los límites relativos al número de empleados, se siguen manteniendo los 250, 50 y 10 para las medianas, pequeñas y microempresas.

Según la Comisión Europea, el cambio favorecerá la inversión minoritaria en PYME por parte de las grandes empresas. Además, los cambios facilitarán la financiación mediante fondos propios de las PYME, al garantizar un tratamiento favorable para las sociedades de capital riesgo, los fondos regionales y los inversores informales.

Del mismo modo, la reforma contempla exenciones similares para las universidades o centros de investigación que inviertan en la creación de spin-offs.