ALIMENTOS TRANSGÉNICOS.

Europa está dividida en lo que se refiere a la comercialización de los alimentos transgénicos, que se definen como aquellos que han sido elaborados a partir de un organismo genéticamente modificado (OGM) o contienen algún ingrediente que proviene de un OGM.

Hoy en día, en Europa existe una moratoria vigente desde 1998 que impide la aprobación de nuevos alimentos genéticamente modificados (AGM), permitiendo la entrada únicamente de 18 de estos alimentos. La oposición de grupos ecologistas y el bloqueo interpuesto a su comercialización por países como Francia, Italia, Dinamarca o Grecia está retrasando el desarrollo europeo de una industria que ya ocupa en países como EE.UU., Argentina, Canadá y China 58 millones de hectáreas cultivadas. Por ejemplo, en EE.UU. el 75% de la soja cultivada, el 71% del maíz y el 34% del algodón tienen origen transgénico.

Sin embargo, otros países como España, Reino Unido, Holanda, Irlanda, Finlandia y Suecia abogan por el levantamiento de la moratoria.

El desarrollo de la ingeniería genética ha logrado en el campo de la alimentación transgénica, por ejemplo, que se puedan cultivar hortalizas en tierras de elevada salinidad o el cultivo de un tipo de algodón resistente a las plagas.

Estos avances, sin duda podrían favorecer a los países menos desarrollados, sobre todo si se consigue un abaratamiento de la producción. También sería posible desarrollar en estos países cultivos que incorporen nutrientes o vitaminas escasas en su dieta. Esto se viene haciendo en el llamado arroz dorado, enriquecido con vitamina A.

Por otro lado, se encuentra la postura que no considera moralmente ética la manipulación de los alimentos. Por ejemplo, un vegetariano difícilmente aceptaría consumir un alimento que contiene una proteína animal. También existen dudas acerca del daño que pueden causar estos alimentos a la salud humana o el deterioro que producirían estos cultivos en el medio ambiente.

En cualquier caso, según palabras del catedrático de estructura económica Ramón Tamames, nos encontramos ante la tercera revolución agrícola, comparable a la que se produjo en el Neolítico. El profesor Tamames también considera que si Europa no levanta la moratoria pronto corre el riesgo de quedarse muy rezagada en esta materia.

En España, aunque no son muy frecuentes, existen algunas operaciones de capital riesgo relacionadas con la esta industria. Por ejemplo, cabría citar la entrada de Marco Polo Investments en Intersuero. Esta compañía dedica una de sus líneas de negocio a la generación de alimentos probióticos derivados del suero de queso.

P ALIGN=»JUSTIFY»>Otra operación fue protagonizada por la SCR Najeti en Biotools B&M Labs, compañía especializada en la aplicación de biología molecular a la alimentación, agricultura veterinaria y medicina.