CAPITAL RIESGO EN CANADÁ.

    El Capital Riesgo canadiense goza de buena salud, lo que contrasta con las dificultades por las que está pasando este sector en el país vecino (EE UU). La principal causa de este cruce de tendencias, está en que Canadá basó su estrategia inversora en la infraestructura de Internet y las Telecomunicaciones, fundamentándose en el importante foco de capital humano formado en compañías tecnológicas canadienses como Newbridge Networks Corp. (parte de Alcatel), y eludiendo a las repelidas puntocom.

    Las cantidades invertidas por las sociedades y fondos de capital riesgo canadienses han pasado de los C$1,09 millardos en 1996, de los que un 37% estaban invertidos en los sectores anteriormente mencionados; a los C$2,72 millardos (con un 59%) en 1999; para alcanzar los C$6,31 millardos (66%) en el año 2000.

    Pese al buen comportamiento del sector, existen una serie de factores que no dejan desarrollar el capital riesgo canadiense como podría. Así, los recursos aportados por los fondos de pensiones son escasos, estando sólo cinco de ellos operativos en la actualidad; tampoco cuentan con equipos gestores experimentados para este tipo de inversiones; por último, destaca el hecho de que solamente un 4% del capital riesgo canadiense proceda de inversores institucionales locales.

    Por el contrario, los recientes cambios efectuados en el régimen fiscal canadiense, han propiciado la atracción de capital extranjero, al considerar que éste, al invertir en sociedades de responsabilidad limitada canadienses no busca hacer negocios en el país, por lo que recibe un trato fiscal ventajoso.

    El futuro más próximo del capital riesgo canadiense pasa por una lógica ralentización de su mercado, por la inevitable influencia de sus mejores clientes (EE UU). Las desinversiones se frenan, lo que llevará a un descenso en el número de grandes negocios cerrados, que conducirá probablemente a un aumento de las reinversiones en empresas.