EL SECTOR BIOTECNOLÓGICO MÁS VIVO QUE NUNCA.

    Los últimos movimientos surgidos en el campo biotecnológico en EE.UU. corroboran el estado de máxima vitalidad que goza la industria de la tecnología de la vida. Así, recientemente se han cerrado tres acuerdos de fusión entre importantes compañías biotecnológicas. Primero, Medimmune compró Avirón por 1.682,86 millones de euros (280.000 millones de pesetas); poco más tarde, Cephalon adquirió la compañía francesa Group Lafon por 504,85 millones de euros (84.000 millones de pesetas); y por último, Millenium Pharma tomó el control de Cor Therapeutics aportando 2.240 millones de euros (372.000 millones de pesetas), en lo ha sido la mayor operación jamás realizada en el sector.

    Por otro lado, dentro del campo biotecnológico se están produciendo movimientos que tienen visos de cambiar la estructura del sector. A medida que la biología y la medicina se convierten en disciplinas basadas cada vez más en la información, y ante la problemática que surge por ejemplo para procesar la avalancha de datos provenientes de los estudios del genoma humano, están entrando en el campo nuevos jugadores procedentes de la informática y las telecomunicaciones, que podrían conducir a fusiones entre diferentes industrias. Un ejemplo de este hecho ha sido la unión de la firma alemana Lion Biosciencie y la estadounidense International Business Machines, que utilizarán el software de integración de datos de IBM, para acelerar el desarrollo de nuevos tratamientos para enfermedades genéticas. En este sentido, un informe elaborado por Goldman Sachs confirma que las grandes compañías americanas Sun Microsystems, Compaq Computer, Motorola y la propia International Business Machines Corp. han establecido al menos una docena de colaboraciones con compañías de biotecnología e institutos de investigación.

    En lo que respecta a nuestro país, El Ministerio de Ciencia y Tecnología aseguró la semana pasada que se dedicarán 9.500 millones de pesetas (57,1 millones de euros) para la investigación en genómica y proteinómica en este año, de los que 1.000 millones irán destinados a proyectos en estos campos, 1.500 millones revertirán en el Fondo de Investigación Sanitaria (FIS), 3.300 millones se utilizarán para el desarrollo de parques tecnológicos y 2.700 millones se dedicarán a infraestructuras.