UNIVERSIDAD Y EMPRESA EN CATALUÑA.

Cataluña es la Comunidad Autónoma española que más interés está mostrando en beneficiarse de la interacción entre la Universidad y el mundo empresarial. En este sentido, es destacable el apoyo que está prestando desde 2000 la Generalitat de Catalunya, bajo la tutela del CIDEM, con la creación de la Red de Trampolines Tecnológicos.

La Red de Trampolines Tecnológicos cuenta con la adscripción de la Universidad de Barcelona (UB), la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), la Universidad de Girona, La Salle y las escuelas de negocios IESE y ESADE. La Universitat Rovira y Virgili, especializada en la investigación en el sector químico, se adherirá en breve a la red.

Los Trampolines Tecnológicos nacieron con la intención de impulsar la creación de empresas de base tecnológica, aprovechando el potencial emprendedor de las universidades. Su objetivo consiste en apoyar el proceso de lanzamiento al mercado de los proyectos tecnológicos más atractivos, en colaboración con los viveros de empresas tradicionales, inversores de capital riesgo y asesores legales. Para este cometido se cuenta con un paquete de ayudas por importe de 18 millones de euros hasta 2004, que son canalizadas por el CIDEM. La actuación desarrollada se dirige en dos sentidos.

En primer lugar, una parte de las ayudas se destinan a la propia generación del trampolín, mediante la dotación de centros para emprendedores a las universidades, con una suficiente provisión de personal y medios para el período 2002-2003.

En segundo lugar, se pretende reforzar financieramente los proyectos, cubriendo gastos inmateriales relacionados con el desarrollo del producto, según un presupuesto previamente aprobado. La subvención, que se estudia y otorga proyecto a proyecto, puede ascender hasta un máximo de 100.000 euros, con un límite del 60% del presupuesto presentado.

Durante el pasado año, se financiaron un total de 24 spin-offs, o proyectos empresariales originados desde las universidades, habiéndose presentado más de 200 planes de negocio.

Como ejemplo de empresas o multinacionales que se benefician los proyectos surgidos desde la Red de Trampolines Tecnológicos podría citarse el caso de Intel, que constituyó en septiembre de 2002 el Intel Labs Barcelona en la Universitat Politécnica de Catalunya para mejorar la velocidad de sus procesadores, mejorar su consumo y aumentar la vida de su batería.