LA DIRECTIVA CAD II FAVORECE LA PARTICIPACIÓN DE LA BANCA EUROPEA EN EL CAPITAL RIESGO.

La Asociación Europea de Capital Riesgo (EVCA), que engloba a más de 950 empresas de Capital Riesgo de 36 países europeos, recibió satisfactoriamente a significativa mejora en los niveles de capital que los bancos europeos tendrán que provisionar para inversiones de Capital Riesgo, en comparación con el Acuerdo Basilea II. Esta mejora fue publicada en Bruselas como propuesta de la Comisión Europea para la tercera Directiva de Adecuación de Capital (CAD III).

CAD III es la Directiva europea que implantará el recientemente publicado Acuerdo de Basilea II en la Unión. Está pensada para que refleje el cumplimiento de objetivos económicos específicos. Como resultado de esto, mientras que el Acuerdo requiere que entre el 24 y el 32% del total de las inversiones en Capital Riesgo se provisione, CAD III lo reduce a un 13%, y hasta un máximo de un 17% para una cartera suficientemente diversificada. Esto significa que los bancos tendrán que provisionar entre 13 y 17 millones de euros por cada 100 millones de euros invertidos en Capital Riesgo, cifra substancialmente menor que los 24-32 millones de euros propuestos por el Acuerdo de Basilea II.

Los bancos juegan un papel crucial como fuentes importantes de financiación del Capital Riesgo europeo, lo que representa alrededor de 5.500 millones de euros o el 21,5% de todos los fondos levantados en Europa en el último año. Durante los últimos cinco años, la cantidad media anual invertida por los bancos europeos fue de 7.500 millones de euros, representando el 25% de todos los fondos levantados. En alguno de los países miembros, el papel de la banca como fuente de financiación es incluso mayor, por ejemplo en España el 44,7%, en Alemania el 40,7%, en Francia el 36,5% y en Holanda el 33,3%.

Herman Daems, recientemente nombrado presidente de EVCA, manifestó: En comparación con el Acuerdo Basilea II, CAD III es un importante logro para el sector del Capital Riesgo en Europa. Las excesivas provisiones de Basilea II hubieran supuesto un impacto muy negativo en la capacidad del sector para levantar fondos de bancos y otros inversores, invertir en empresas y jugar un papel decisivo en el crecimiento de la economía europea. EVCA ha puesto todo su empeño en destacar el potencial efecto negativo de Basilea II, a través de un diálogo constructivo con los legisladores europeos. Animamos a las instituciones europeas a priorizar la adaptación de la Directiva CAD III.

P ALIGN=»JUSTIFY»>