LAS INVERSIONES EN START- UPS EUROPEAS SE REDUCEN UN 48% EL PRIMER SEMESTRE.

    Según describe la firma holandesa de investigación del mercado del capital riesgo Tornado-Insider, las inversiones en empresas tecnológicas europeas alcanzaron los 3.600 millones de euros durante el primer semestre del año, lo que supone un 48,5% menos que lo invertido la primera mitad del año pasado (6.985 millones de euros).

    Según el informe, los inversores muestran su preferencia por empresas relacionadas con el sector de la salud, porque ofrecen una madurez empresarial mayor que las puntocom. Este sector, que engloba tanto a laboratorios farmacéuticos como a empresas de biotecnología y equipos médicos, parece que será el único que consiga recabar más fondos de los inversores privados que los 1.800 millones de euros del año pasado, ya que en el primer semestre recogió 943 millones de euros. Ello supone el 26% del total destinado a nuevos proyectos tecnológicos durante los primeros seis meses del año.

    Por el contrario, las empresas de servicios de Internet y de telecomunicaciones, las plataformas de comercio electrónico y las tecnológicas pierden protagonismo en las preferencias de los operadores. Las entidades de capital riesgo han reducido a la mitad su presencia en las puntocom, destinando un promedio de 3,2 millones de euros por proyecto, mientras la inversión media por nuevo proyecto tecnológico se ha reducido hasta los 8,1 millones de euros, frente a los 11,9 millones del año pasado.

    La peor parte se la llevan las plataformas de comercio electrónico, a las que destinaron 2.500 millones de euros en 2000, pero que este año apenas han conseguido recabar 12,5 millones de euros. Tampoco gozan de demasiado crédito las incubadoras de empresas, ya que en la primera mitad del año apenas obtuvieron 27,7 millones de euros.

    En cuanto al destino de las inversiones por países, el Reino Unido se mantiene como el favorito en la recepción de recursos del capital riesgo. Ha percibido 706,6 millones de euros en el primer semestre, que supone el 19% del total de las inversiones. Francia y Alemania recibieron, respectivamente, 337 y 326,8 millones de euros. En cambio, las empresas suecas, que el año pasado disfrutaban del favor de los inversores, apenas consiguieron 171 millones de euros.