17/11/2011

IMPULSO FISCAL A BUSINESS ANGELS EN UN ESCENARIO DE CRISIS.

Luis Frenández, director de la red de business angels Innoban, expone en su blog una reflexión sobre la necesidad de introducir incentivos fiscales a este tipo de inversores.

La necesidad de crear y desarrollar empresas innovadoras con alto potencial de crecimiento capaces de generar crecimiento económico y empleo de calidad se ve frenada por la falta de financiación con que se encuentran los emprendedores. Esta falta de financiación que afecta a las pequeñas empresas en fases iniciales se debe a fallos estructurales en el mercado de capitales y a la actual coyuntura de falta de liquidez. Los inversores ángel (business angels) son personas que invierten directamente aportando su propio dinero a empresas cuyos promotores no son ni familiares ni amigos. Además estos inversores suelen apoyar a los emprendedores con su experiencia y contactos, ayudando al desarrollo de las empresas en las que invierten. Sin embargo, aunque cada vez es mayor el número de personas que invierten como business angels, esta fuente de financiación alternativa es todavía poco extendida en nuestro país y por supuesto muy alejada de la situación de EE.UU donde tradicionalmente son el principal recurso económico de nuevas empresas en etapas iniciales de desarrollo. Se estima que durante los primeros 6 meses de este año cerca de 125.000 personas actuaron como business angels aportando dinero a 26.300 empresas, contribuyendo a la creación de más de 134.000 empleos (5 empleos por inversión).

Una de las medidas con las que cuentan los estados para potenciar la inversión ángel consiste en establecer estímulos fiscales para este tipo de inversores. Esta medida podría parecer poco propicia ante una situación como la que vive España de necesidad de reducir el déficit público, sin embargo, tal como indica un estudio recientemente realizado por la consultora Mazars e impulsado desde la Federación Nacional de Asociaciones de Business Angels de Portugal FNABA, los beneficios fiscales a los inversores ángel no significan una reducción de los ingresos fiscales para el Estado que los aplica.

El estudio, que contempla la introducción de un beneficio fiscal en Portugal del 30% para las inversiones ángel similar al existente en Reino Unido, llega a las siguientes conclusiones: 

– El Estado siempre recupera el importe del incentivo fiscal, sin ninguna pérdida de ingresos fiscales ni un aumento en los gastos fiscales.
– El plazo de retorno de la inversión del Estado es cero meses, es decir, el Estado empieza a ingresar de la nueva empresa, vía impuestos y otros cargos, una cantidad superior a los incentivos fiscales concedidos, antes de tener que deducir o reembolsar al Business Angel.
– La recuperación de la inversión del Estado es similar en cualquiera de los escenarios, sin que se vea afectada ni por el éxito o el fracaso de la empresa en la que el Business Angel invierte, ni por el tamaño de la inversión.
– Posiblemente, la introducción de este incentivo fiscal será una de las medidas con mayor influencia en la recuperación de la economía portuguesa.

En España no se han implementado todavía incentivos fiscales de este tipo a pesar de que ya en el año 2007 la DGPYME en colaboración con ESBAN y el despacho Garrigues realizó el estudio Propuesta de Medidas Fiscales de Fomento de los Business Angels en España que incluía propuesta para la implementación de apoyos fiscales a la inversión ángel. Sólo algunas Comunidades Autónomas como Madrid, Cataluña, Galicia o Navarra han introducido algunas medidas de apoyo fiscal aunque de escaso alcance debido a las restricciones en las condiciones y en la cantidad máxima a deducir (4.000€ aumentados recientemente en Cataluña a 6.000€).

El ejemplo de países como el Reino Unido con el programa EIS Enterprise Investment Scheme – un plan para ayudar a las pequeñas empresas de alto riesgo a obtener financiación ofreciendo una gama de incentivos fiscales a los inversores que compren acciones nuevas de estas empresas – o EE.UU, donde unos 20 estados tienen este tipo de apoyos a los business angels (en Hawaii del 100%), y este año ha sido presentada en el Senado la enmienda conocida como "American Oportunity Act 2011" que permitiría un beneficio fiscal del 25% a los inversores en pequeñas empresas tecnológicas, deben servir de guías sobre posibles programas a implementar en España.

Desde InnoBAN, en nuestra misión de promover la inversión ángel, siempre he mostrado la necesidad de establecer estímulos fiscales a los business angels que compensen los elevados riesgos que asumen al invertir en empresas innovadoras en sus fases iniciales de desarrollo, manifestando que era una de las principales líneas de acción que debía seguir la Asociación Española de Redes de Business Angels AEBAN, de la que InnoBAN es miembro fundador. Recientemente InnoBAN coordinó y proyectó, en colaboración con el Instituto Gallego de Promoción Económica IGAPE la mesa Impulsando la Inversión Ángel: Fondos de Coinversión Público-Privados y Políticas Fiscales dentro de la Jornada de Clausura del Proyecto AT Venture.

Estos beneficios fiscales, que ya existen para la entidades de capital riesgo que operan bajo supervisión de la CNMV, no deben considerarse como un favoritismo fiscal a quienes más tienen sino un incentivo para quienes arriesgan su dinero apoyando a emprendedores con proyectos innovadores de alto potencial de crecimiento que contribuyen a la generación de riqueza y empleo.

Sería deseable que en la próxima legislatura el gobierno de España pusiera en marcha un programa riguroso y decidido de apoyo fiscal a las inversiones de los business angels, que tendría como resultado un incremento del número de personas dispuestas a actuar como inversores ángel, de la cantidad total invertida y del número de empresas que recibiesen financiación en fases iniciales, lo que sin duda se traduciría en un aumento de la productividad, la creación de riqueza y el empleo en nuestro país.