CAPITAL RIESGO Y FRANQUICIA.

    Los negocios de alimentación y restauración en régimen de franquicia se caracterizan por pertenecer a uno de los sectores más maduros de las economías desarrolladas, aunque con amplio margen para la innovación en marcas, productos y modelos de negocio. La estrategia que siguen la mayoría de los fondos de capital riesgo implica la búsqueda de franquicias en fase de desarrollo, con una fórmula atractiva y necesitadas de financiación, para poder expandirse. Una de las ventajas de este tipo de operaciones es que parte del riesgo lo corren los franquiciados, que realizan la inversión inicial, además de los cánones que pagan al franquiciador.

    Las sociedades y fondos de capital riesgo han advertido este potencial tomando posiciones en empresas del sector. Uno de los operadores más activos es el fondo de origen luxemburgués gestionado por financieros y expertos del sector alimenticio, Pan-European Food Fund, que inició su actividad tomando una participación del 47% en la cadena de helados irlandesa líder en el mercado británico, Hibernia Foods y ha realizado hasta la fecha más de 12 inversiones. En España se encuentra representado en la franquicia Lizarrán Tabernas Selectas, de la que posee el 51%. La sociedad inversora Inveralia (antiguos accionistas del grupo Larios) también se muestra atraída por el modelo, como demuestra al tener una participación del 22,5% del grupo restaurador Restmon (en el que también se encuentra MCH Private Equity), y poseer junto con CVC Capital el 70% de Food Service Project, que engloba franquicias como Foster´s Hollywood, Pizza Hut o Taco Bell. Dos entidades que no se podían quedar fuera de juego son Mercapital, que participó en la bocadillería Bocatta y, el grupo británico 3i, que está presente en la cadena de juguetes educativos Imaginarium.