BIOTECNOLOGÍA Y CAPITAL RIESGO TODAVÍA HABLAN LENGUAJES DIFERENTES.

Las III jornadas sobre creación de empresas biotecnológicas celebradas en la sede social de la incubadora de proyectos biotecnológicos Vivozonia contribuyeron a la difícil tarea de dar a conocer una industria que se encuentra todavía en pañales en España.

El mercado biotecnológico mundial está dominado por EE.UU con el 47%, Japón (23%) y Europa (14%), mientras que el papel de España en el Viejo Continente se reduce al 0,5%. La salud humana sigue siendo la joya de la corona con el 60% de cuota de mercado y 15.000 millones de dólares de negocio en 2002.

En el evento se puso de manifiesto, en repetidas ocasiones, las dificultades que existen para alcanzar un flujo de comunicación adecuado entre el inversor y el científico para que fructifiquen las inversiones. Se echa en la falta la figura de intermediarios capaces de entender los dos idiomas.

Desde el punto de vista del operador de capital riesgo, existe un problema estructural de tiempos. Dispone de aproximadamente 5 años para devolver el dinero aportado por los inversores con las consiguientes plusvalías y, en muchos casos, se trata de empresas que requieren de un período de maduración mucho más largo. Tampoco existe en España todavía un número suficiente de inversores familiarizados o que apuesten decididamente por este sector.

Por el lado de los emprendedores, quedó meridianamente claro que las empresas que más posibilidades tienen de sobrevivir y lograr un desarrollo adecuado son aquellas que logran ver con claridad los beneficios que aportarán al mercado los descubrimientos alcanzados. En palabras del fundador de la biotecnológica Biotools, Pedro Franco, concretar las ideas de una manera práctica para venderlas.