FINANCIACIÓN DE PROYECTOS EMPRESARIALES DE BASE TECNOLÓGICA. EL PAPEL DEL CAPITAL SEMILLA EN ESPAÑA.

    El pasado jueves 25 de julio se clausuró en El Escorial, en el marco de los cursos de verano 2002, el encuentro sobre la «Financiación de Proyectos Empresariales de Base Tecnológica. El Papel del Capital Semilla en España» organizado por Najeti, sociedad de capital riesgo especializada en la financiación de proyectos innovadores en colaboración con la Fundación Cotec para la Innovación Tecnológica.

    A lo largo de tres días emprendedores, inversores y científicos han debatido sobre las principales políticas de fomento de la I+D+i en España y en la Unión Europea, el proceso de creación científico-tecnológico y las alternativas ofrecidas por inversores privados para desarrollar el potencial innovador existente en nuestro país.

    Las principales conclusiones extraídas del evento fueron:

        – El papel de las entidades de capital riesgo en el desarrollo de nuevas empresas de base tecnológica, no sólo por su aportación financiera, sino sobre todo por su capacidad de gestionar, asesorar y formar los emprendedores, facilitando incluso la búsqueda de los gestores más adecuados para cada proyecto.

        – La necesidad de ofrecer formación en gestión empresarial a los científicos, para que durante el desarrollo de los programas de investigación, puedan orientar sus esfuerzos de I+D hacia la obtención de tecnologías con una aplicación más directa en el tejido productivo, que generen riqueza a medio plazo y puedan revertir en la autofinanciación de proyectos de I+D.

        – La necesidad de instrumentar mecanismos, como la mayor flexibilidad de las excedencias temporales por parte de la Administración, que provoquen la movilidad temporal de los investigadores procedentes de centros públicos y universidades a la iniciativa privada, de forma que la transferencia de conocimientos y técnicas desarrolladas en los laboratorio lleguen a plasmarse en aplicaciones productivas.

        – Ayudar a las empresas a ser más competitivas tanto en el ámbito nacional como internacional, destacando la actuación de las empresas españolas en programas de integración internacionales, como es el caso del sector aerospacial español.

        – La creación de un mercado de empresas no cotizadas incentivado mediante deducciones en el IRPF equiparables a los fondos de pensiones, como una de las soluciones para paliar la escasa inversión en la fase inicial de los proyectos.