BASILEA II AMENAZA A LA INDUSTRIA DE CAPITAL RIESGO.

Según un estudio independiente realizado por Tom Weiding y Pierre-Yves Mathonet y publicado por la Asociación Europea de Empresas de Capital Riesgo (EVCA), el acuerdo de Basilea II, cuyas normas deberían empezar a aplicarse antes de finales de 2006, constituye una amenaza para la industria del Capital Inversión/ Capital Riesgo. Según el informe, no se ha tenido en cuenta los diferentes perfiles de riesgo y la diversificación racional de las inversiones en Capital Riesgo a través de las diferentes estrategias.

El estudio sobre los perfiles de riesgo de las inversiones de este sector pone de manifiesto que el nivel de riesgo varía de significativamente en función del canal de inversión utilizado. Así, existe una gran diferencia de riesgo si la inversión se realiza directamente en una compañía, si se invierte en fondos de capital riesgo o si la inversión se destina a un fondo de fondos. Por ejemplo, en este último caso (donde el capital obtenido de los inversores se destina a alrededor de 20 o más fondos de capital riesgo) la probabilidad de perderlo todo es del 0% y la probabilidad de obtener una pérdida parcial apenas se eleva al 1%. Por el contrario, las mayores posibilidades de pérdida se dan en las inversiones realizadas directamente en empresas, estimándose una probabilidad de pérdida parcial del 42% y de pérdida total del 30%.

La aplicación de los acuerdos de Basilea II, tal y como hoy están planteados, supondría una reducción de las inversiones en capital riesgo debido al cambio en el criterio para la evaluación de riesgos operativos y económicos que forzaría a una reducción de los fondos procedentes de la banca.

En contra de los criterios de la EVCA, Basilea II atribuye al Capital Inversión/ Capital Riesgo el máximo umbral de riesgo. Tradicionalmente, los reguladores europeos exigen a los bancos que mantengan en caja un 8% de la cantidad total que la entidad destine a capital riesgo. Con Basilea II, este porcentaje aumentaría hasta el 24% o incluso el 32% (es decir, que por cada 100 millones invertidos en Capital Riesgo, el banco debería mantener en sus reservas entre 24 y 32 millones). De esta manera, muchas pequeñas y medianas empresas europeas podrían quedarse sin las alternativas financieras que les brindan las entidades de capital riesgo.

EVCA estima que en 2002 casi la cuarta parte del capital levantado por el capital riesgo europeo, 6.800 millones de euros, procede de los bancos. La patronal europea confía en que antes de que se produzca la aprobación definitiva del Acuerdo de Basilea II, se lleve a cabo una revisión de los perfiles de riesgo, sobre todo los que afectan a los dos principales vehículos de inversión del Capital Riesgo: los fondos y los fondos de fondos.

Según declaraciones de Javier Echarri, Secretario General de EVCA Basilea II ha pasado por alto la naturaleza misma de la lógica de la inversión en Capital Inversión/ Capital Riesgo: las plusvalías de determinadas inversiones compensan con creces las posibles pérdidas de otras y el riesgo de pérdida prácticamente desaparece, tal y como lo demuestra este estudio.

En España, de los 7.491 millones de euros que gestionaban las entidades de capital riesgo a 31 de diciembre de 2003, el 22,4% procedía de Instituciones financieras (el 7,8% de Bancos y el 14,5% de Cajas de Ahorros); mientras que la aportación de las Instituciones financieras a los 1.042 millones de euros de nuevos recursos captados por el sector fue del 42%. Buena parte de este porcentaje fue movilizado por Caixa Cap Risc, SGECR, vehículo inversor de capital riesgo de La Caixa, para la adquisición de la cadena de supermercados Caprabo.