SILLICON VALLEY REMONTA EL VUELO.

Hay una serie de indicadores que están devolviendo el optimismo a la región tecnológicamente más avanzada del mundo, Sillicon Valley. Los precios de los títulos tecnológicos se encuentran al alza, el paro tecnológico comienza a cesar y los estados financieros de las compañías son más sólidos. Esto no implica que el valle vaya a vivir una nueva revolución tecnológica, pero sin duda, la buena salud de la región es acogida como síntoma de la llegada de un nuevo ciclo de crecimiento.

Como ya ocurriera en otras ocasiones, un rebote en Silicon Valley podría impulsar la actividad económica de la nación. A pesar del pinchazo de la burbuja tecnológica, esta región sigue dando cobijo a una elevada porción de capitalistas riesgo y start-ups tecnológicas. El pasado año, un tercio de los 21.200 millones de dólares invertidos en EE.UU fueron a parar a empresas establecidas en el valle.

Según una encuesta efectuada por Goldman Sachs, las compañías tecnológicas prevén incrementar sus presupuestos de gastos un 3,5% en 2004, frente los descensos producidos en 2001 y 2002. Asimismo, se ha apreciado un aumento en las ventas de hardware en los tres últimos trimestres. Otra encuesta realizada por la Universidad de San José a 912 residentes del valle puso de manifiesto que cerca de la mitad de ellos piensan que las condiciones económicas mejorarán en los próximos años. También se ha percibido positivamente la primera salida a bolsa del año de una empresa tecnológica estadounidense. Se trata de la colocación en el mes de junio de FormFactor, fabricante de chips con sede en Sillicon Valley.

Sin embargo, compañías como Cisco han anunciado que mantendrán en 2004 y 2005 su nivel de gasto actual en investigación y desarrollo. Tampoco son demasiado halagüeñas las previsiones de algunos expertos del sector que piensan durante el próximo año se firmará la carta de defunción de buena parte de start-ups originadas durante el boom de Internet.