CONCLUSIONES CAPCORP 2004.

Cerca de 600 asistentes, entre los que se encontraban asesores, consultores, abogados, banqueros, intermediarios, boutiques de M&A y entidades de capital riesgo, se congregaron en la quinta edición de la CapCorp 2004.

Tras la apertura del evento y la presentación de la Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo (ASCRI) de las cifras clave del sector de capital riesgo y private equity en 2004 (suministradas por Webcapitalriesgo), se dio paso a la primera mesa redonda de las jornadas. Ésta se centró en las diferentes estrategias y peculiaridades que rodean al proceso de captación de fondos. Javier Loizaga (Mercapital), Felipe Oriol (Corpfin), Jorge Matáix (Nmás1) y Claudio Aguirre (Altamar) debatieron sobre la todavía escasa participación de entidades y empresas españolas como aportantes de recursos a la actividad de capital riesgo y private equity; la dificultad de convencer a nuevos aportantes y mantener a los antiguos partícipes de fondos; el papel que deberán jugar los asesores en el diseño de la política del fondo. Los invitados discreparon en si modelo de remuneración actual de los fondos (management fee + carried interest) se mantendrá, mejorará o empeorará. Asimismo, se debatió sobre las claves del posicionamiento de los fondos, el fin del fondo país y la ventaja que supone el conocimiento del mercado local.

En la segunda mesa redonda, Francisco Churtichaga (JP Morgan Partners), Carlos Mallo (Permira), Alejandro von der Phalen (Astrau-Candover) y Arturo Alonso (SG Corporate & Investment Banking) charlaron acerca del presente y futuro de las operaciones apalancadas en España. Todos los panelistas coincidieron en que el mercado de buyouts en España está evolucionando, aunque todavía es un mercado relativamente joven. Se habló sobre la necesidad de un cambio de mentalidad sobre la actividad de capital riesgo y private equity por parte del empresario y la evolución legislativa que todavía debe darse en el sector; en concreto, se habló de la inexistencia en España de una claúsula squeeze out, que permita sacar completamente de Bolsa a una compañía y estructurar adecuadamente su apalancamiento. Entre las posibles vías de negocio se citaron los secondaries, las empresas familiares y las empresas constructoras. Otro aspecto interesante que se trató fue la competencia en las subastas entre entidades de capital riesgo (ECR) e industriales. Entre las ventajas que gozan las primeras se citaron la menor aversión al uso de la deuda, la capacidad de transformar el activo, el apoyo al equipo directivo y la aportación de ángulos diferentes a la operación. También quedó constancia en el debate, que los bancos son reacios a financiar operaciones apalancadas menores a 50 millones de euros, centrándose en las grandes operaciones.

La tercera mesa redonda de la jornada abordó las relaciones entre la empresa familiar y las ECR. En ella, Francecs Raventós (Catalana d´Iniciatives), Sergio Alsina (Alta Partners), Juan Corona (Instituto de la Empresa Familiar) y Manuel Bermejo (Instituto de Empresa) reconocieron que las dificultades que, en ocasiones, se enfrentan empresarios y ECR. Los empresarios suelen discrepar con las ECR en el mayor horizonte temporal que contemplan para el desarrollo de la empresa, la necesidad de estabilidad y el momento de la salida. En este último aspecto, Francesc Raventós aconsejó dejar bien definidos con el empresario en el momento de la entrada de la ECR, los tiempos y criterios que se seguirán en la salida.