COMPRA VENTA DE CARTERAS EN EL MERCADO SECUNDARIO.

La venta de la cartera completa de Excel Partners a Coller Capital Partners fue la primera operación de estas características realizada en España. En EE.UU esta práctica comienza a ser habitual y cuenta con numerosas entidades especializadas como Cipio Partners, Industry Ventures, Lake Street Capital, Nova Capital Management, Saints Ventures, Vision Capital o W Capital Partners.

Hay profesionales que consideran desleal deshacerse de su cartera de participadas en el mercado secundario y que lo adecuado es seguir con ellas hasta el final del camino. Algunos han vendido participadas a coinversores o a la propia compañía, pero se muestran reacios a la venta a compradores de carteras.

Otras entidades comienzan a ver en esta práctica otra alternativa de desinversión interesante. Según los datos suministrados por Lexington Partners la venta de carteras en EE.UU ascendió a 350 millones de dólares en 2004, frente a los 240 y 106 millones contabilizados en 2003 y 2002, respectivamente.

Normalmente, los vendedores de carteras suelen ser entidades de capital riesgo corporativas y filiales de capital riesgo de entidades financieras, que desean centrarse en su actividad principal.

Entre los motivos que llevan a una entidad de capital riesgo (ECR) a plantearse la venta de su cartera están la tenencia de empresas, denominadas tail ends, que han consumido demasiados recursos y tiempo sin obtener el retorno deseado; el agotamiento de capital del fondo para posteriores ampliaciones en antiguas participadas; el realineamiento de la estrategia de la ECR para seguir invirtiendo en un determinado sector o en compañías de un cierto tamaño; o la presión de los accionistas de las ECR que no quieren seguir pagando comisiones de gestión por empresas que no se están desarrollando adecuadamente.

Se considera que una cartera es atractiva para su venta cuando sus participadas tienen entre 5 y 7 años.

El proceso de venta de una cartera de participadas es muy complejo y puede durar entre 5 o seis meses, por término medio. El punto de partida se encuentra en la consulta a agentes colocadores o asesores sobre el posible valor de mercado de una cartera. Posteriormente, se abre un proceso de transferencia de información de participadas entre potenciales compradores y entidad vendedora que no siempre goza con el beneplácito de todas las empresas participadas. El comprador siempre tiene sus empresas favoritas y se pueden emitir cláusulas por las que si estas compañías no se venden, se revoca el acuerdo. Una vez que se llaga a un precio, se establece un periodo de exclusividad y es aconsejable operar con rapidez. Algunas compañías se pueden transferir muy rápidamente, mientras que en otras el periodo se puede alargar entre 60 y 90 días. Cuando se completa la venta, la entidad compradora se asegura de que el equipo directivo es el adecuado.

La información de este artículo está tomado de la revista especializada en capital riesgo Venture Capital Journal (junio de 2005).