LA NANOTECNOLOGÍA NO SEDUCE AL GOBIERNO ESPAÑOL.
 
    La ingeniería molecular, confección molecular o, como más comúnmente se la conoce, la nanotecnología se ha convertido en una de las disciplinas estrella entre los científicos del planeta. Esta ciencia, que se encarga de la construcción de máquinas y nuevos materiales mediante el ensamblaje de estructuras átomo a átomo y molécula a molécula, y que traerá importantes avances a la industria, electrónica, medicina, farmacia, medio ambiente, la investigación espacial y la seguridad nacional, empieza a postularse como la nueva revolución industrial del siglo XXI, aunque desde el lado inversor hay quien advierte en esta incipiente disciplina el foco de la próxima burbuja especulativa.

    Lo cierto, es que no todos los países apuestan de la misma forma por la ingeniería molecular. Así, mientras EEUU ha destinado recursos por valor de 1.100 millones de euros durante los pasados dos años, y ha presupuestado su aportación para 2002 en 754 millones de euros, en España, manejamos durante 2001 0,5 millones de euros. Otros países como Alemania o Reino Unido destinaron el pasado año a este sector 63 y 40 millones de euros, respectivamente.

    Un estudio elaborado por la firma española CMP Científica afirma que la inversión gubernamental mundial en nanotecnología ascendió en 2001 a 1.300 millones de euros y que este año la cantidad destinada por organismos públicos y privados alcanzará los 2.200 millones de euros.